Narco micro—relatos. Historias con Tía Amapola 8

17 diciembre, 2015 § 2 comentarios

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—¡Mi niño! ¡Mi niño! ¡Apúrate! ¡Ven!
—¿Que voces son esas? Tiíta—Dije con voz teatral y de melodrama, con sorna para vacilarla e irritarla un poco.
—Ay, mi niño, que no estoy para bromas. Tú que estidiaste inglés un año en el imperio, dime, que dice aquí, en este emilio que me mandan los abogados.
Tomo la tablet y leo.
—Tiíta, pues básicamente dice que los primos declinan la defensa privada y solicitan los oficios de un defensor público.
—¡A mí me va a dar algo! O sea que los gringos siguen con la vaina de que hay que justificar de dónde salen los cobres para pagar a esos carajos. Sí ya que vamos a decir de dónde, pa’que me manden a buscar hasta a mí… Ya lo de los yanquis parece una vaina personal contra mi familia… Bueno, a lo mejor ganamos unos días más mientras le nombran el defensor… Ojalá el Padrino le haya pagado bien al Reve para que no cante… Ay, mi niño, ¿qué vamos a hacer?
—Como diría Calderón, ‘Ya señora, que fías en mí tus ansias, permíteme que te diga’ esta vaina se jodió.
La tía Amapola me pela los ojos y dice:
—¿Calderón Berti dijo esa vaina?

***

«Con dos te uno
Con tres te ato
A Paul Crotto
Lo amarro por el escroto.
Por el poder de San Lázaro en su día
Con la fuerza que me da ser su tía.
Por el poder del indio Mara y Guaicaipuro
Que nos saquen del apuro.
Por Ismaelito y toda la Corte Malandra
Que el juez no vea en lo que andan.
Babaluayé, Babaluayé
Que todo siga como estaba ayer.
Desde antes del amanecer los conjuro
Que cuando salga el sol sea un muro.
Que el juez no vea, que el juez no sepa
Que el sol lo encandile y le tape la jeta».

Tía Amapola desde las cinco de la mañana no ha parado de rezar. Dice que esos trabajos hay que atenderlos desde antes de que salga la luz del sol para que tengan más fuerza.

«Que si mis sobrinos hablan, que si cantan
Se les olvide el nombre de la que hoy te ata
Babaluayé, Babaluayé
Que todo siga como estaba ayer.»

—Tiíta, no es Crotto, es Crotty.
—Ay, sí, mi niño pero esa vaina no rima con nada y los santos entienden de quién les hablo.

***

—Tiíta, la veo como tranquila. Radiante vestida toda de blanco en honor a Babaluayé. ¡Alegre! Usted como que además de vestirse de blanco se metió alguna vainita blanca también que me la tiene feliz.
—Ay, mi niño. Pa qué te digo que no, si sí. Estoy tranquila y contenta. Dos meses son dos meses. En dos meses son muchas las cosas que pueden pasar y yo siempre he tenido buena suerte en los años bisiestos. Hasta el 29 de febrero es mucho lo que puede suceder…
Tía Amapola suspira, mira el atardecer con ojos de esperanza. La luz se pierde detrás del cerro.
—Bueno, no te lo voy a negar, por ahí conseguí una ticita y me hice una rayita. Una ñinguita de nada, pero me cayó de un bien.Principio del formulario

***

—Bueno, mi niño, dame mi bebedizo de toronjil que me voy a dormir. Estoy lo que se llama muerta de sueño. El madrugonazo pa rezá y pedí por los sobrinos, la angustia de todo el día a ver qué pasaba y después el subidón con la ticita y el notición de que tenemos dos meses pa maquinar qué hacé, me dejaron atolondrá.

—Tome tiíta, con miel para que le asiente mejor y le corte el pazón. ¿Vio lo que dijo el abogado de que al Efra  se le aguaron los ojos en los trinunales?

—Ay, sí, mi niño. Qué orgullosa estoy de mi muchacho. Yo siempre se lo dije «Ve que tu sirves pa actor». Cada vez que lo pillaba en sus trácalas y se me ponía modosito y llorón pa embaucame, le decía «Anda a estudiá tiatro que pa eso eres bueno, pero a mí no me engañas»… Y ese negrito, el Kafka ese, se ve que también es buen actor, mi color no es ningún improvisao, se ve…

Tía Amapola da un sorbo y se ríe a carcajada. Imitando la voz del negro dice:

— «Fue detenido a la fuelza aquí y enfrenta cargos muy serios de nalcotráfico, podría pasá una impoltante cantidad de años en prisión, ¡cómo no va a está nelvioso , el pobre muchacho!» ja ja ja, ese negro se las trae. En cualquier momento dice que es por ‘talcotráfico’ ja ja ja Esta vaina se pone güeña, mi niño, muy güeña. Deme un beso que me voy a dormí.

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