Interview

30 mayo, 2017 § 1 comentario

¿Y si te tumban el nido, paraulata?
¡Lo vuelvo a levantar!
Con más amor.

¿Y si te roban el nido, paraulata?
¡Lo hago una vez más!
Con el mismo amor y más dedicación.

¿Y si te cortan la rama
donde construyes tu nido, paraulata?
Entonces, me cambio de rama
y construyó un nido
como nunca has visto.

¿Y si te podan el árbol, paraulata?
Me mudo a otro
más frondoso y más fresco
para construir mi nido.

¿Y si al nuevo árbol, paraulata,
lo arrancan de raíz,
y le prenden fuego.
Y no hay más árboles?
Entones, canto y aleteo.
Un canto triste
de pájaro sin nido.
Un vuelo lento,
de ave sin destino.
Canto. Vuelo. Aleteo.

¿Y si te cortan más alas,
paraulata, y te prohíben el canto?

Entonces, corro y grito.
Entonces, sé que muero.

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El mar de Lecherías tiñe de sangre

28 mayo, 2017 § 1 comentario


A César Pereira,
un memoriam

Metras, había en su abdomen.
El asesino utilizó canicas
para matar a César Pereira
Tal vez, no llevaba en ese momento
su escudo tricolor para protegerse.

Las metras. Las canicas incrustadas
en su abdomen de veintiún años
no dejan rastro del arma asesina,
pero a su homicida lo vieron muchos.

El mar de Lecherías tiñe de sangre
Anzoátegui aporta su cuota de luto
y dolor a la lucha libertaria
de un país sometido a dictadura vampírica.
Un régimen con insaciable sed
de sangre joven.

Un homenaje lleno de llanto e ira
hicieron los compañeros de César
en el lugar donde cayó herido.

Allí llegó un esbirro,
a marcar posibles víctimas,
porque la dictadura se ceba en el dolor.
Infiltra sus esbirros en los homenajes
a las víctimas asesinadas,
hacen fotos y se burlan del luto.

Veintiún años tenía César,
pocos años deben haber pasado,
desde la última vez que jugó con metras.

“Un joven luchador incansable de
#LaMejorVzla. Hoy la familia de @VPAnzoategui
llora tu muerte prematura en manos del régimen”,
dice su obituario.

Cesar, hoy, como cualquier joven
debería estar pasando la resaca
de un sábado de fiesta hasta el amanecer.

Pero, en la Venezuela del legado,
las resacas son de luto y dolor.

Las campanas llaman a misa de cinco,
un domingo de mayo.
Esas campanas tristes,
doblan por César Pereira.

Textículos del revolucionario 21

27 mayo, 2017 § 1 comentario

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“Ahora sí es verdad que estos disociados de la ultraderecha nos vieron la cara de pendejos, camarada. Ellos son todos unos angelitos y nunca están haciendo nada. Salen a incendiar el país y a quitarnos la paz, pero cuando los matan, no estaban haciendo nada. Uno iba a comprar Harina PAN, el otro pañales, el coñito wayüu, no era que iba a saquear, sino que estaba haciendo turismo de aventura y al otro le llenaron el cuerpo de perdigones cuando iba a comprar comida. Después salen a culpar de todo al réeeeegimennnn del presidente obrero que lo único que busca en verdad es la paz, el respeto, la estabilidad y la tolerancia. Claro, se ponen a generar zozobra y pasa lo que pasa, una camarada, estresada, angustiada, nerviosa con tantas guarimbas violentas, en un ataque de nervios e ira se lleva por delante a un muchacho que, por supuesto, según los disociados, no estaba protestando, y salen a decir que la culpa es del camarada Diosdado, porque él, como buen visionario y conocedor de la psicología del ser humano, lo advirtió: ‘cualquier día un camarada obstinado se lleva a un fascista por delante con su camioneta, y salen a llorar‘. ¡Dicho y hecho! Pasó y ahora están con la lamentadera. No terminan de entender que la garantía de la paz es la revolución y, si no hay revolución, no habrá paz, porque saldremos con las armas a defender el gobierno legítima y democráticamente elegido. ¡No volverán!”

***

“La camarada Tania tiene razón. Eso que hace Estados Unidos no es una sanción. Eso es injerencia en los asuntos internos y robo. Sí, robo, porque le están quitando a esos camaradas que les congelan bienes y cuentas, lo que les pertenece, lo que con mucho esfuerzo y sacrificio han logrado. ¿No se supone que los gringos se llenan la jeta diciendo que ese es el país de la propiedad privada y la libertad? Entonces, ¿por qué van a prohibir que los camaradas dispongan de lo que es su propiedad? Y, finalmente, camarada, suponiendo que esto, como ellos dicen, sea una dictadura, un réeeeegimennnn, como les encanta llamarlo, ¡eso no es peo del imperio! En ese supuesto negado, porque aquí jamás había habido tanta democracia y libertad, de que esto sea una dictadura, ¡ES NUESTRA DICTADURA! Y ellos no tienen porqué intervenir en nuestros asuntos internos. Como le dijo el presidente obrero ¡Donald Trump, go home!

***

“Qué perversa es la oposición violenta y golpista. Han llegado al colmo de que en la marcha de Mérida, infiltraron dentro de la protesta de oposición, a un infiltrado de la misma oposición, armado y en una moto, disfrazado de colectivo de paz, para hacerlo pasar por un infiltrado del gobierno, que iba a matar gente en la manifestación. Son tan desalmados, que ni siquiera les duele dejar a uno de los suyos todo golpeado y sin moto con tal de montar sus mentiras. Al pobre hombre lo golpearon y le quemaron su moto, porque hizo varios disparos. Todo el mundo sabe que eso fue mandado por Capriloca que anda con su violencia desatada mentándole la madre cada nada al presidente obrero. Me da lástima con ese muchacho, por muy escuálido que sea, no se merece que los fascistas lo utilicen así. A lo mejor esa motico era su medio de sustento”.

***

“Uish, paisano, menos mal que los camaradas del diario Pico Bolívar nos dijeron la verdá verdaíta, porque esos pingos violentos de la oposición fascista ya me habían hecho pensar que en verdá el comisario de la polecía de Mérida estaba amenazando con su arma a los de la ultraderecha que jalieron en su bailanta. Magínesé usté, camarada, que el comisario lo que hizo fue lanzar unos cuantos tiros al aire pa’ que los golpistas je dieran de cuenta de que él iba ahí pa’ protegelos de cualquier atentado de ellos mismos, porque esos son así, mandan a sus violentos a que ataquen a su gente pa’ después decir que jue el réeeeegimennnn. Puej los muy jueputas dijociados, cuando vieron que era el comisario, lo coñacearon y le quemaron la moto al pobre jombre, que lo que los jestaba era cuidando”.

***

“Hay que ver que los disociados cada vez están más disociados y más brutos y violentos, camarada. Ellos ven que los revolucionarios estamos resteados con la revolución y con el presidente obrero. Saben, porque siempre, desde el tiempo en que el siemprevivo mandaba, el amado comandante supremo y eterno, se les ha dicho que la revolución es corazón, amor y paz, pero está armada, y siguen buscando verguero. ¡Será que les gusta que los matemos! No hay otra explicación. No terminan de entender que la revolución llegó para quedarse y que si los camaradas tenemos que matar a todos los fascistas para conseguir y mantener la paz, los vamos a matar. Ahí está, ayer nos echamos al pico a cinco coñitos burgueses y violentos en Barinas, que salieron a sembrar zozobra en tierra santa, porque la cuna del comandante supremo y eterno es tierra Santa, y ya están convocando a marchas. Después que no salgan con la lloradera porque les matan a los muchachos o los llevan para La Pica. Porque ahora les dio por pegar alaridos ¡MI HIJO! ¡MI HIJO! No joda, métanles cuatro correazos a esos coñitos y enciérrenlos con sus tablets y IPhones a jugar en el cuarto y no los dejen salir a perturbar la paz, si no quieren que se los jodamos. ¿Es o no es, camarada?”

***

“Coño, camarada, menos mal que la caraja esa le volvió mierda el violín a ese guarimbero violento. Ellos se la tiran de santurrones, pero eso de los violines es una estrategia perversa, camarada. Ellos saben muy bien que está comprobado científicamente que la música amansa a las fieras, por eso ponen a los carajos a tocarles musiquita a los Guardias Nacionales y con el sonido los ponen mansitos, mientras los violentos disociados con los oídos taponados para no escuchar la música, se ponen más agresivos y lanzan las piedras a las tanquetas y escudos con más arrechera. Son tan maquiavélicos esos golpistas de la ultraderecha, camarada, que llevan en los bolsillos una estampa de San Marcos de León, con el felino con la cabeza humillada y otra de Santa Marta la dominadora, pisando a la serpiente, y les rezan antes de ir a protestar para que los pobres Guardias y policías, con la música y las oraciones, estén agüevoneados y poderlos joder. ¡Perversa, camarada, la ultraderecha es perversa y mala!”

***

“Ay, qué ver, camarada, lo falsos que son los ‘humanistas’ de la ultraderecha violenta y golpista. Tienen casi 60 días en un llantén por los carajos esos que han fallecido en sus protestas violentas y llenas de odio, parecen plañideras de tanto que lloran, ‘Cry me a river’. Y salen moqueando a culpar a los Guardias Nacionales y a los colectivos de paz, que lo único que hacen es defenderse de los ataques violentos y llenos de odio de los fascistas. Hasta por la perra Negra esa, a la que le pegaron unos perdigonazos chillaron, porque los violentos son tan bestias que se llevan perros de ataque para las manifestaciones para que maten a dentelladas a los pobres policías nacionales. Pero quemaron a un pobre joven por ‘parecer chavista’ y de ese muchacho si no dicen ni pío. De nada que ahora salen a decir que él se buscó que lo quemaran, porque se infiltró o les grito ¡Malditos, yo sí soy chavista! O quién sabe qué otra vaina de esas que ellos inventan para tergiversar las cosas. Yo no digo ni un Que en paz descanse por los muertos de ellos, porque esos coños salen a buscar lo que consiguen. Salen a provocar a los Guardias y a los camaradas colectivos de paz y, pues, encuentran lo que buscan. Si no fueran provocadas, yo hasta lamentaría esas muertes”.

Lamora Ayme: “El suspenso aflora desde las primeras páginas hasta un final inimaginable”

27 mayo, 2017 § Deja un comentario

Todo sobre los libros de Golcar Rojas

No soy una crítica literaria pero me arriesgo a comentar mi lectura de una de las novelas, obra de mi amigo escritor, Golcar Rojas:

“Te voy a llevar al cielo”.

Interesante, el suspenso aflora desde las primeras páginas hasta un final inimaginable. Imposible abandonarlo, porque obliga a seguir la historia.

Es un tema fuerte; tiene la particularidad –mérito indispensable de un escritor–, de que la narrativa y los diálogos tan bien esclarecidos te sitúan en cada escena como si fueras partícipe del suceso.

No sé si la obra es ficción, producto de la imaginación de Golcar, que por cierto es exquisitamente fértil, o recogida de una realidad lastimosa, cuyos intérpretes sean personajes infames, corruptos. Sí es cierto que en cada individuo bien se puede reconocer a un malvado del diario quehacer venezolano.

¡Felicidades,Golcar!

Los invito a disfrutarlo, pueden adquirirlo en Amazon.

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No hay descanso para la tristeza

26 mayo, 2017 § 1 comentario


A Manuel Sosa,
in memoriam
.

Pensé, ya cuando el día rozaba su fin
que después de tantos días enlutados
Por fin, pasaríamos la noche
sin escuchar que la parca
se llevará a un joven.

Desmintieron el rumor
de la muerte por infarto
de la madre de Augusto Pugas,
Y me alegré.
La vida se impone,
pensé y di gracias

Pero la muerte en dictadura
nunca está satisfecha.
Antes de que el reloj
marcase las doce campanadas
la noticia llegó
como un chorro de sangre
escupido a la cara.

Manuel Sosa no aguantó.
Luchó con toda la fuerza
de sus treinta y tres años
por sobrevivir
a esa “Bala que entró por la yugular
y salió por el omóplato”.
Pero no lo logró.

Seguramente, en su agonía
pensaba que debía vivir,
por ese hijo de tres años
al que una bala,
no se sabe si de guardia
o de colectivos
–no hay mayor diferencia–,
lo dejó huérfano.

Fue en Valle Hondo,
en Cabudare,
tierra de arreboles y de música.

El vil asesinato ha hecho
que los arreboles se vistan de luto,
como el país
y los tamunangues
dieran paso a la música sacra.

No hay descanso para la tristeza
no tenemos ni un día
sin luto y dolor.

En dictadura no hay espacio
para la piedad.
No hay cabida para la vida.
Seguimos de luto.
Venezuela es un luto en gerundio.

El tricolor se tornó negro

24 mayo, 2017 § 1 comentario

A Augusto, a Adrián,
a Socopó.

La muerte se enseñoreó
el Orinoco se pintó de malva
desembocó en el Lago de Maracaibo
luego de aumentar su caudal en Socopó.

Los cuatro puntos cardinales
se volvieron un luto cerrado
un río de sangre
anegó el país.

Sirven balas
metras, bombas lacrimógenas,
trozos de cabillas
cualquier cosa es un proyectil
qué rompe la carne,
ciega la vida.

A Augusto Pugas, en Bolivar
La bala de un policía
le reventó en la cabeza
en la Universidad donde estudiaba enfermería
Su madre sufrió un infarto
al saber de su deceso.

A Adrián Duque, en Maracaibo,
varios disparos lo dejaron sin luz.
En su cuerpo inerte había balas
y se halló una metra.

Adrián acababa de graduarse
en Contaduría y el informe médico
sobre su muerte, rezá:

“impactado por una bala
en el intercostal izquierdo,
médicos también hallaron
trozos de metra
en el abdomen de la víctima”.

Pero la muerte no se sacia.
Su apetito es voraz
La adicción a la sangre
de la dictadura no tiene tope.

“Están arrojando cuerpos al río”
llega un eco desde Socopó, en Barinas,
se habla de una masacre,
en la tierra del comandante
supremo y eterno.
Su revolución pacífica
hace gala de estar armada.

“Se teme ejecuciones sumarias
por parte de las fuerzas repreaoras”.

Augusto tenía veintidós
Adrián tenía veinticuatro
de Socopó aún no se sabe
cuántos y de qué edades.

Sólo hay certeza de que
Barinas tiene días
de luto cerrado
por sus hijos caídos.

Un supuesto Frente de Pacificación
de Socopó ofrece paz
a ritmo de bala y muerte.
Como la paz que promete el régimen.

El tricolor se tornó negro
un denso luto
apagó sus estrellas
cuando se cegaron las vidas
de jóvenes que buscaban
una patria, un país,
para vivir en libertad
y murieron en el intento.

A velocidad de bala

24 mayo, 2017 § 1 comentario


A Anderson Abreu Pacheco,
in memoriam

La muerte se desplaza
con velocidad de bala.

Los asesinos fueron sembrados
en todo el país.

La muerte se ceba
con sangre joven
se alimenta de estudiantes
Se nutre con la sangre
del futuro del país.

La muerte anda en moto
encapuchada y con armas

Apunta a la frente
porque a la dictadura
le molesta la mente inquieta
le estorba la inteligencia.

Por eso la bala
busca las cabezas
o los corazones
de amar a la tierra.

Al filo de la medianoche
en El Milagro de Valera
una bala llevaba escrito
Anderson Abreu Pacheco
y se le incrustó en la sien.

“Encapuchados del régimen
arrebatan la vida de otro joven
estudiante valerano”
dice la escueta noticia.

La muerte se pavonea
por todos los rincones del país
se ampara en uniformes
y en capuchas.
Se nutre con la sangre de muchachos
que mata la revolución
”pacífica”, pero armada.

¿Cuántas balas quedan
con nombres de hijos,
de hermanos, amigos,
de estudiantes, de héroes?

¿Dónde estoy?

Actualmente estás viendo los archivos para mayo, 2017 en P(u)ateando la vida. Otro blog de Golcar.