Paradojas del presidio

20 julio, 2018 § Deja un comentario

¿Qué siente la mujer del preso político cuando lo visita?
¿La alegría de poder volver a verlo?
¿La tristeza de verlo preso?

¿Qué siente el hijo del preso político en la sala de visita?
¿El orgullo de confirmar que tiene un padre?
¿La nostalgia de saber que no lo tiene?

¿Qué siente el compañero del preso político al verlo entre rejas?
¿La tristeza de verlo allí?
¿El alivio por no ser él quien está allí?

¿Qué siente un preso político cuando sale libre?
¿El dolor por quien se queda?
¿La alegría por quien lo espera?

¿Y el exiliado, preso afuera porque no puede entrar?
¿Y el insiliado, preso en casa por miedo a salir?

Hay muchas formas de estar preso.

¿Todos terminamos siendo presos políticos?

Quién fuera el perro del preso
que brinca, ladra y mueve la cola cuando ve a su amo.
Y olvida que tiene dueño cuando no lo tiene en frente.

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La levedad de los doce años

18 julio, 2018 § Deja un comentario

A Evelio Rodríguez,
In memóriam

Tener sed es un delito grave
Querer luz es un crimen
¡No protestes por el agua!
¡No manifiestes contra la oscurana!

Te puede costar cárcel
en el mejor de los casos
Te pueden condenar a muerte sumariamente.

La notícia dice que Evelio era un adolescente
Tenía 12 años
Más niño que adolescente.

En la avenida Cisneros de San Félix,
«… la comunidad protestaban por la falta de servicios básicos como luz y agua…»

y allí estaba Evelio,
con su sed
con su necesidad de luz.

Los manifestantes incendiaron una moto,
y allí estaba Evelio
harto
junto a su comunidad harta de estar
harta.

La bala policial irrumpió
en medio del maremágnum
explotaron las detonaciones
¡Balas!
Plomo para dispersar disturbios

Y Evelio cayó herido
con la levedad de sus doce años
Una bala es demasiado
para el cuerpo de un niño sediento.

En el hospital Raúl Leoni de Guaiparo
Evelio murió
Urna blanca para envolver su cuerpo
Justicia para que tenga
por fin
luz.

Julio, 18, 2018
#VenezuelaEsUnLutoEnGerundio

Ulises, el sexahólico de Álvaro D’ Marco

11 julio, 2018 § 2 comentarios

Ulises es un sexahólico con todas sus letras. Su adicción al sexo lo lleva a cambiar de una mujer a otra sin ningún remordimiento y, si no tiene una mujer cerca, se masturba. La pulsión sexual lo domina y es a partir de esa pulsión que establece todas sus relaciones amorosas.

Pero aparte de sexahólico, Ulises es un gigoló, un estudiante universitario chulo que utiliza su adicción al sexo para conseguir que las mujeres le den casa, dinero, viajes, comida.

Este es el perfil del protagonista de «Gracias Ulises por tus batallas», la novela de Álvaro D’ Marco publicada en Free Editorial Publishing House y de descarga gratuita en este link

https://freeditorial.com/es/books/gracias-ulises-por-tus-batallas

La novela se desarrolla en la Venezuela del «Caracazo» hasta el día del golpe de estado del 92. Pero no es una novela sobre esos hechos, no es una novela sobre el país y la política. La situación del país es sólo el escenario en el que Ulises establece sus relaciones enfermizas con las mujeres de la trama. Venezuela es el espejo de agua de la violencia interior del personaje, es el reflejo de lo que una pulsión descontrolada puede hacer.

El sexo rige las relaciones de Ulises. Él es un adicto al sexo y las mujeres con las que se relaciona parecen ir directo a esa pulsión incontrolable.

Es la adicción al sexo, justamente, la que da motivo a la historia que comienza con el regreso de Ulises a Caracas luego de un viaje patrocinado por su amante en el que el protagonista se conciencia de que no es más que un objeto sexual, es un falo que la mujer metió en su maleta para llevar de viaje. Ella no pierde la ocasión de hacerle notar que ella es la que paga y, por tanto, la que establece los términos.

Ulises regresa de ese viaje convencido de haber matado a su amante con sus juegos eróticos de violencia e hipoxia. Regresa a los brazos de la conserje a la que siempre regresa como el griego a los brazos de Penélope. Esa conserje, sometida sexualmente por el protagonista, representa exactamente el tipo de vida del que Ulises pretende escapar con sus estudios universitarios.

La novela de D’ Marco atrapa, lleva al lector con emoción por ese viaje físico e interior del protagonista luchando con la pulsión sexual y tratando de racionalizar, de comprender, de aprehender su esencia a través de los estudios de literatura, a través de la poesía y los poetas.

Ulises es un «enfermo» del sexo que establece relaciones enfermizas en un ambiente insano como un país donde una bandada de ciudadanos fuera de si sale a saquear con virulencia, sin detenerse a pensar si lo que roba lo necesita o no.

«Gracias Ulises por tus batallas» es el paralelismo entre la ceguera de la violencia social y la ciega violencia que genera la adicción al sexo.

Sueño del ciego

5 julio, 2018 § Deja un comentario

¿Cómo son los sueños de quien nace ciego?

¿Qué ve
cuando sueña con la madre
muerta?

¿Sueñan con el aroma de la flor
con su textura
con el dolor de la espina encarnada?

¿Cómo son sus pesadillas?

¿Se llenan de sensaciones
olores sonidos sabores
los sueños de los ciegos?

¿Qué olvidan los ciegos cuando olvidan?

¿Olvidan un grito
un gemido un suspiro
una caricia un sabor?

Tal vez nacer ciego sea una bendición
para no ver tanto
para no soñar tanto…

¿Cómo es el llanto de quien nace mudo?

Golcar Rojas
Julio, 2018

Hijos del no-país

2 julio, 2018 § Deja un comentario

Hijos del no-país.
Todos los días allí
en los semáforos
pidiendo dinero
limpiando parabrisas
en puntas de pie.

Sus cabezas
apenas sobrepasan
La altura de un carro.

Niños y niñas
pequeños y adolescentes
¿Dónde duermen?
¿Quién les canta una nana?
¿Quién les lee un cuento para dormir?

¿Quién los consuela al llorar?
¿A quién acuden cuando tienen miedo?
¿Quién los cobija en las noches?
¿Quién los protege del sádico, del pedófilo?
¿Qué serán cuando crezcan?
¿Llegarán a crecer?

Son los niños
de la patria que crecen
como parias.
Niños del no-país
nacidos en revolución.

Golcar Rojas.

¿Y después de muerto?

1 julio, 2018 § 2 comentarios

¿Desde dónde llegará mi obituario?

¿Quién dará la noticia?

¿Habrá quien peine mis canas
limpie mi cuerpo
amortaje mis restos?

¿Alguien encenderá una llama
que ilumine mi camino
susurrará una oración?

¿Adónde irán a parar mis cenizas?

¿A quién le importará?

Ay, si uno pudiera elegir cómo
y dónde morir.

Elegir dónde morir
debería ser
un derecho humano fundamental.

Bittersweet

30 junio, 2018 § 1 comentario

Uno sonríe
Uno da gracias al cielo
Uno reza el padrenuestro ofrecido

Uno se alegra
El ser querido pasó inmigración
inició el trayecto a su nueva vida

Uno queda contento
con el corazon hecho trizas
con los ojos aguados.

El mundo se nos hace inmenso
el afecto y el amor
tienen que recorrer demasiados kilómetros

Son demasiados cielos
Demasiados mares
para que un corazon herido los pueda recorrer.

Golcar Rojas
Junio, 2018

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