Mi despecho por el CamLB

18 mayo, 2018 § Deja un comentario

Ilustración de Ana Black

Desde que leí la información sobre la destitución de Régulo Pachano de la presidencia del Centro de arte de Maracaibo, Lía Bermúdez —Camlb—, el CAM como lo llamamos cotidianamente, y el posible cambio de nombre del espacio, he tratado de poner orden a la ideas y emociones para decir algo.

Ha sido como un despecho. He pasado los días con esa idea fija en la mente. He pasado por diferentes etapas. Me he sentido triste, me he enfurecido, me he sentido decepcionado. He llegado a descubrirme culpando a las víctimas, como tendemos a hacer con más frecuencia de lo aconsejable.

He pensado en cómo ha sido posible que llegáramos a este punto. ¡¿Cómo los directivos del Camlb, al ver hace años lo que sucedió con el Maccsi, lo que han hecho con el Teresa Carreño o con el Ateneo de Caracas, no tomaron previsiones?! ¿Por qué no buscaron la forma de anular el poder del gobierno?

Siempre he sostenido que es un error que la fuente principal de financiamiento y el poder de decisión de este tipo de instituciones dependa directamente del Estado. Es un error porque los gobiernos de turno se arrogan el derecho de hacer y usar a esas instituciones a su antojo y parecer y porque las personas al frente de esas instituciones terminan censurando artistas o autocensurándose por el temor de perder el favor del Estado.

En Venezuela, algunas instituciones han negado espacios a algunos artistas por el temor a la reacción del gobierno que tiene en su poder el mecenazgo del Estado. Recuerdo aún la imposibilidad de traer a Maracaibo la exposición «Están allí», una muestra fotográfica de Luis Brito con las imágenes de la muñecas de Reverón, debido a su posición política de radical oposición al régimen.

Este omnipoder siempre ha existido, sólo que en los últimos años se ha hecho más evidente y ha sido usado de una manera aberrante e impúdica. El régimen no disimula. No se limita a una llamada, a una sugerencia. La dictadura arremete directamente con garras y fauces hambrientas.

En el caso de Régulo Pachano, independientemente del grado de amistad que uno pueda tener con él, uno podría entender que son cargos de libre nombramiento y remoción y que nadie tiene porqué eternizarse en un cargo. Pero, lo que genera suspicacia y temor acerca del destino de la institución son las formas. La manera despótica, el talante de hacendado de país bananero con el que llegan sin mediar oficio, a notificarle el cese de sus funciones. Sin un gesto de agradecimiento por los 27 años de vida entregados a la institución y reconocimiento por los logros y renombre alcanzados a escala nacional e internacional.

Llegan cual bandoleros a exigir el cargo, sin siquiera tener una persona designada para suplirlo y, además, anuncian el posible cambio del nombre del Centro de arte, dejando tras de sí una pista de las intenciones que subyacen en el gesto: borrarán la historia del Camlb, como han tratado de borrar la historia de los 40 años de democracia.

En mi despecho, se me ocurrió que los artistas deberían hacer un acto de protesta, de desagravio a la institución y los que hayan dado sus obras a la institución venir a reclamarlas pues el destino de esas piezas es bastante incierto.

En este sube y baja emocional en el que me he encontrado desde que supe la noticia, luego de maldecir y ya más sosegado, llegué a la conclusión que siempre he llegado: no hay manera de defenderse contra el no-país. Uno puede intentar alargar los procesos, pretender invisibilizarse, tomar precauciones. Pero no hay nada que nos dé garantías contra la arbitrariedad, el autoritarismo y el talante mafioso del régimen. Ni siquiera siendo una institución privada, sin vínculos de dependencia con el Estado, estamos a salvo. Veinte años de expropiaciones ilegales dan fe de ello.

La manida excusa de «protección del pueblo» o la «defensa de intereses colectivos y difusos» o simplemente el «porque me da la gana y puedo», les basta para extender sus tentáculos hasta donde se les antoje.

Una vez más tengo que concluir que el problema no está en las directivas de las instituciones, estas son sólo víctimas, como todos. El problema está en el talante dictatorial del régimen, en su manera autoritaria de ejercer el poder, en la concepción de país como república bananera. El problema es el régimen que ha hecho de Venezuela su hacienda particular hasta convertirla en este no-país.

Anuncios

Las diosas encarnadas

9 diciembre, 2016 § 1 comentario

 

Tres Gracias, Kali, Pachamama, Chejeru, Tara Verde, Oshum, Morrigan, Oya, Bastet, Yemaya, María Lionza. Once diosas. Once imágenes impresas en organza con tintas pigmentadas. Once telas cargadas de imágenes y simbolismos, de subconsciente colectivo, de arquetipos de lo femenino.

Cada organza está impresa en un estilo de mosaico compuesto por múltiples imágenes, fragmentos de cuerpos de mujeres desnudas y dispuestos a manera de cruz como una forma de decirnos que aunque son once diosas diferentes y originarias de diversas culturas hay un trasfondo mítico y religioso que las hace similares. Es la fuerza, la potencia de lo femenino mostrada, reflejada en cada composición.

Son las once “Diosas encarnadas” de Jorge Luis Santos García que, luego de haber triunfado en Brasil obteniendo el primer lugar en el festival de fotografía Paraty em Foco 2015 y de haberse pavoneado por Francia, llegaron al Centro de Arte de Maracaibo, Lía Bermúdez, CamLB.

La muestra es un estudio de la esencia de la feminidad a través de los arquetipos religiosos y mitológicos. Son mujeres desnudas sin retoques ni cargas eróticas. Cuerpos de mujeres venezolanas con sus marcas y celulitis representando deidades femeninas de la mitología griega, celta, egipcia, Inca, Piaroa. Imágenes de diosas del hinduismo, del budismo, del espiritismo, de la religión yoruba, encarnadas en mujeres venezolanas. No en misses ni en modelos de pasarela. Son mujeres entradas en carnes, con curvas y voluptuosidades, con sus cuerpos continentes, cuerpos capaces de contener dentro de sí a otro ser que viene a ser la esencia misma de lo femenino.

Las Diosas de Jorge Luis Santos son mucho más que mujeres son la representación de la femineidad, de la fuerza de lo femenino, de su potencia y misterios que van mucho más allá del sexo o género. Es la fuerza femenina llena de luz y de zonas de sombras, capaz de contener una vida y capaz de destruirla. La feminidad capaz de recibir lo masculino y al mismo tiempo expulsarlo.

Las Diosas encarnadas de Jorge Luis Santos son un ensayo fotográfico del arquetipo femenino a través de diferentes culturas y creencias. Mitologías y religiones que aunque diferentes y distantes se asemejan en la femineidad, en la fuerza telúrica de lo femenino, raíz común de la humanidad aunque las costumbres y colores de piel sean muy diferentes. La esencia de lo humano es la misma y en esa esencia lo femenino tiene un lugar preponderante y fundacional.

Yemayá

Morrigan

Pachamama

Oshumwp-1481337327888.png

Tara Verdeimg_20161205_232542.png

Bastet

Chejeru

Tres Gracias

Kali

María Lionzaimg_20161205_230353.png

Oya

Visiones contemporáneas – Artistas zulianos en el CAMLB

5 octubre, 2016 § 1 comentario

camlb

Luis Cueva – Ender Colina –  Omar Patiño – Gustavo París – Ana María Nava – Luisa Ferreira – Régulo Rincón – Hilda Benchetrit – Andreína Portillo -Mario Labarca – Giovanni Paseri – Elsy Zavarce – Irma Parra – Pedro Morales – Lourdes Peñaranda – Lía Bermúdez – Miguel Meza – Carlos Romero – Luis Gómez  – Adolfo Morales – Jesús Pérez – Johel Ríos – Beto Frangieh – Dina Atencio – José Henrique González – Mario Colina – Johan Galué – Antonio Vargas – Carlos Sánchez – Lina Peña – Serafím Sousa – Mary Bellorín – Alejandro Vázquez – Fernando Bracho – Elvis Rosendo – Edgar Queipo – Ender Cepeda – Carmelo Niño – Gipsy Rangel – Milagros Quintero – Maira Reverol – José Gotopo – Angel Peña – Francisco Verde – Víctor Rosales – Mikele – Martín Rincón – Audio Cepeda – Roberto Urdaneta – Gloria Castillo – Álvaro Paz – Guillermo Roa – Rubén Muñoz

Todos estos nombres tienen en común: que son artistas, que son creadores, que son zulianos y son contemporáneos. Pero, además, tienen en común que durante dos meses estarán todos juntos en la muestra “Visiones contemporáneas”, primera muestra colectiva de artistas zulianos contemporáneos que se exhibe en el Centro de Arte de Maracaibo, Lía Bermúdez.

Obviamente, no están todos los que son. Faltan unos cuantos artistas del Zulia, pero es una significativa representación del quehacer en las artes plásticas de la región. Faltan nombres de creadores importantes que, supongo, estarán presentes en futuras entregas de la exhibición.

Las sala está plena de pinturas, esculturas, instalaciones, artes del fuego. Propuestas originales y significativas que nos aproximan un poco a lo que mueve, preocupa, conmueve e inspira a los creadores del Zulia en la actualidad.

Lo malo. No había catálogo, ni siquiera un volante, sobre la exposición. Algunas luminarias estaban apagadas o quemadas quemadas y los textos que acompañan a la colectiva resultan bastante pobres, poco originales y demasiado institucionales y escasamente explicativos de lo que es la exhibición, para mi gusto. Tal vez para próximas ediciones sería interesante que invitaran a críticos de arte y escritores de la región para que colaboren con textos propios e inéditos para complementar los muros de la exposición. Pequeños fallos que pueden ser subsanados y que poco restan a una hermosa muestra que hace que el tan cacareado regionalismo del zuliano, cobre un nuevo sentido.

¿Dónde estoy?

Actualmente estás explorando la categoría Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez en P(u)ateando la vida. Otro blog de Golcar.